No hay duda de que todavía algunos sectores de la sociedad, como el de los jóvenes, notan muchas de las consecuencias de la crisis económica. Y es que, a pesar de que el mercado inmobiliario ha mejorado de manera sensible, los precios de los alquileres no son lo suficientemente asequibles para muchas de estas personas. Por ello, muchos de ellos optan por la opción de vivir con personas mayores a cambio de alojamiento. 

Un hecho que obliga a ambas partes, propietario e inquilino, a encontrar fórmulas en las que todos salgan beneficiados.

Alquileres a cambio de servicios y compañía

Un escenario que se está dejando ver mucho de un tiempo a esta parte es el de aquellas personas mayores que, siendo propietarios de determinados inmuebles, no pueden hacerse cargo del mantenimiento que estos requieren.

Esto hace que ofrezcan alojamiento a cambio de poder llevar a cabo algunos servicios domésticos. Así como otros derivados del día a día, como puede ser ir a la compra o gestiones administrativas. Las ventajas de esta propuesta para ambas partes son claras.

Ventajas desde el punto de vista del propietario

El propietario puede llevar a cabo el mantenimiento del hogar sin poner en riesgo su integridad física. Asimismo, algunas gestiones, como puedan ser las que tienen que ver con las entidades bancarias, las podrán resolver los inquilinos sin apenas esfuerzo.

Si a esto se le suma el hecho de que la compañía es algo muy importante para las personas de avanzada edad, no es de extrañar que esto de vivir con personas mayores a cambio de alojamiento sea un tipo de oferta que se está dejando ver tanto en las grandes ciudades como en aquellas que no tienen un gran número de habitantes.

Ventajas desde el punto de vista del inquilino

Pero no solo las personas mayores son las beneficiadas. El hecho que una persona mayor tenga un inmueble en propiedad, les da la posibilidad de no cobrar alquiler de ninguna clase. Son personas que no necesitan tanto el dinero como una persona que les ayude en su día a día y les haga compañía. Por ello los jóvenes, pueden ahorrar el dinero del alquiler viviendo con personas mayores. Esto les permite tener una mayor cantidad de recursos para, por ejemplo, costearse los estudios o cualquier otra necesidad.

En el caso de las grandes ciudades suele darse un hecho muy curioso y ventajoso para los que quiera vivir en el centro. La inmensa mayoría de los inmuebles de personas mayores suelen ser pisos o apartamentos muy céntricos, por lo que la comunicación con todo lo que pueden necesitar es muy buena y fluida.

Si a esto se le suma el hecho de la experiencia de los mayores. A los jóvenes se les da a conocer otro punto de vista de la vida y de asumir unas responsabilidades que humanizan mucho. La persona que acceda a vivir en uno de estos inmuebles, seguramente termine la experiencia con una mayor riqueza interior.

 

Una solución que si bien es cierto que hace unos años era impensable, a día de hoy es una realidad. Es más, incluso son muchos los expertos dentro del sector inmobiliario los que aseguran que la tendencia de vivir con personas mayores a cambio de alojamiento tendrá un gran auge a corto plazo. Incluso estas soluciones continuarán evolucionando debido a que la subida de los alquileres y el estancamiento de los salarios. Puede que sea la tónica general en los próximos años.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *