La deshidratación es un proceso mediante el cual nuestro cuerpo pierde grandes cantidades de agua. Hasta el punto de ser un factor de riesgo para el funcionamiento normal del organismo.

Debido a que nuestro cuerpo está compuesto en su mayoría por agua, el organismo tiene una serie de controles que regulan esta cantidad de agua y envían a su vez una alerta cuando los niveles están bajando. Y esta alerta no es más que la sensación de tener sed. Sensación que se va perdiendo al pasar los años, a medida que nos convertimos en personas de la tercera edad.

deshidratación en ancianos

¿Qué causa la deshidratación en ancianos?

La deshidratación en las personas mayores puede ser causada por varios factores como:

  • La pérdida de la sensación de sed. Que hace que las personas de la tercera edad olviden que deben tomar agua constantemente.
  • La presencia de enfermedades que vienen acompañadas de fiebre y diarrea.
  • El uso de medicamentos que tienen como efectos secundarios reacciones que afectan aún más la sensación de sed y la diuresis.
  • Los episodios de demencia y delirio también ocasionan una alteración en el organismo que promueve la deshidratación.
  • La incontinencia urinaria.

Síntomas de la deshidratación en ancianos

En las personas mayores los principales síntomas de deshidratación que se presentan son:

  • Confusión mental.
  • Dolor de cabeza.
  • Sequedad en las mucosas y piel.
  • Estreñimiento.
  • Disminución de la orina.
  • Orina de color oscuro.

¿Cómo evitar la deshidratación en ancianos?

La deshidratación en ancianos puede ser evitada a través de las pautas o indicaciones que debe seguir toda la población. Como:

  • Beber por lo menos de 6 a 8 vasos de agua al día.deshidratación en ancianos
  • Beber agua sin tener que esperar a sentir sed.
  • Consumir alimentos ricos en agua, como frutas y vegetales.
  • Beber más agua en las horas de calor.
  • Si el anciano está recibiendo algún tipo de medicación, estar atentos a los efectos secundarios que éste ocasione.
  • Beber líquidos adecuados que ofrezcan hidratación. Ya que bebidas como los tés y el café, pueden tener un efecto diurético. Así que es recomendable tomarlos con moderación.

Por lo tanto, se debe promover el consumo constante de agua en las personas mayores que nos rodean. Aun cuando la idea no sea muy agradable para ellos. Ya que sin duda, la tercera edad es una etapa de la vida en la que los cuidados preventivos deben ser mucho más extremos para poder así garantizarles una mejor calidad de vida.

 

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