Vivimos cada vez más tiempo. En España la media de vida es de 75 años en hombres y 80 en mujeres. La alimentación de nuestros mayores marcará su salud, su prevención en cuanto a enfermedades y su felicidad. Lo que hará que vivan más años.

La comida es fundamental para mantener una buena salud. Las personas mayores deben tener una dieta saludable. Que coman de todo y además les sea apetecible. Es importante que su dieta se adapte a su estado de salud, sus posibilidades y a sus gustos. De una buena alimentación depende prevenir enfermedades como diabetes, anemia, osteoporosis, corazón o del cerebro.

A medida que envejecemos, los sentidos como la vista, el gusto o el oído se deterioran. Esto puede provocar una pérdida de interés por los alimentos. Además, el sistema digestivo cambia: aumenta la sequedad en la boca, la dentadura se deteriora y pueden surgir problemas para masticar, tragar y digerir la comida.

Y a todo lo anterior, hay que añadir que hay alimentos que a las personas mayores no les gusta comer. Prefieren los guisos de toda la vida. Lo que les gusta a las personas mayores depende mucho de sus costumbres alimenticias. La alimentación tradicional  es la mejor que aceptan. Y aunque suele ser muy saludable, deben comer todo tipo de alimentos. Por lo que presentar la comida de forma apetitosa es fundamental para incitarles a comer.

También hay que destacar la importancia de la dentadura. Ya que si no se coloca correctamente, no es la adecuada para su boca o no pueden ponerse una, tendrán que comer una dieta más blanda.  

Es recomendable hacer cinco comidas al día con la cantidad adecuada. Esto facilitará la digestión de las personas mayores. Deben tomar verduras, frutas, arroz, pastas, cereales, pan… entre otras cosas. Y es aconsejable evitar la grasas y los azúcares.

Las legumbres como las lentejas y los garbanzos son muy necesarias. Y si además las combinamos con alimentos fáciles de digerir como el pescado, el pollo o el huevo, son la comida perfecta. Tomar fruta también es muy saludable y recomendable, siempre intentando que sea de temporada y fresca.

La hidratación en los mayores también debe preocuparnos. Por ello deben beber agua en todas las comidas. Aunque no se tenga sed, es fundamental para prevenir la deshidratación. Cuando avanza la edad se va perdiendo la sed. Hay que tomar agua siempre.

Una alimentación de nuestros mayores saludable y mantener una actividad, ayudan a tener una vida sana y más larga. Se puede comer de todo, pero en las cantidades adecuadas.

 

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