El tabaquismo es un problema de salud muy grave. Tal es el caso, que diferentes estudios han demostrado que, sin importar tu edad, podría afectar de manera muy negativa tu estado físico. Aunque muchos afirman que lo hacen para calmar la ansiedad o el estrés, este es un problema que conlleva a otros. Por ello, en esto post vamos a deciros cómo dejar de fumar en la tercera edad.

A pesar de que las personas mayores demuestren una menor prevalencia del tabaquismo muchos aumentan las dosis a lo largo del tiempo, haciendo de este un hábito crónico. Y los estudios revelan que las personas con una edad avanzada son más susceptibles a los efectos negativos del tabaco.

Ayudar a cualquier persona a dejar de fumar es difícil, pero no es imposible. Existen factores que juegan en contra a la hora de desistir de este hábito. Las conductas prolongadas de este consumo, la dependencia física o psicológica, e incluso las creencias, son factores de peso para un consumo prologado. Por ello, es importante tener en cuenta algunas estrategias para ayudar a las personas de la tercera edad a fumar.

Demostrar los beneficios es vital

Los beneficios al dejar de fumar son reales, tanto que se pueden ver en la primera semana. Aunque en su inmensa mayoría, estos beneficios se observan en el medio y largo plazo.

  • La calidad de vida y una mejor movilidad son uno de los primeros síntomas de mejoría en este aspecto.
  • Uno de los beneficios más importantes es la disminución del riego a desarrollar cáncer.
  • Por otro lado, tenemos que en las primeras semanas se puede recuperar la facilidad respiratoria y una mejoría grande en el aspecto de la piel.

Adquirir nuevas habilidades

Aunque el proceso de disminución del tabaco suele ser lento, también es satisfactorio en otros aspectos. La reducción gradual de este vicio, puede ayudar a desarrollar en la persona una nueva perspectiva de la paciencia, por ejemplo.

Asimismo, la autoestima y la autoexploración, se ven involucrados en este camino. Esto se debe a que la persona explora situaciones y creencias de sí mismo, que quizás no conocía. Poco a poco, veremos como la actitud y aptitud del individuo van cambiando y volviéndose conductas más positivas.

Se pueden proporcionar herramientas de autorregulación. En esta herramienta se pueden plasmar las alternativas a los deseos de fumar y el cómo se superó ello durante el proceso. Cada avance es un gran paso hacia la victoria.

Encontrar los motivos por los que dejar de fumar es básico

Es una buena técnica centrar a la persona en una razón de peso para dejar de fumar. Puede ser por un bien personal o familiar. Pero, lo importante en este caso, es que él o ella, pueda observarlos y saber cuáles son estos motivos. Asimismo se puede resaltar que no solo pueden cambiar su vida si no de todos aquellos a su alrededor.

La superación personal, y la libertad también pueden ser grandes motivos a exponer con el paciente.

Estos son algunos consejos con los cuales puedes ayudar a dejar de fumar en la tercera edad o a más jóvenes. Lo importante es que la persona que emprenda este viaje, sepa de todos los beneficios que tendrá. Así mismo el apoyo familiar es importante.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *